La
barrera más grande para que un Latino empiece su propio negocio

Claramente recuerdo que cuando la abuela nos
motivaba a “echarle ganas” en la escuela, el abuelo decía, “ja…
no hay más educación que tener tu propio changarro.” Con los
años, como por profecía del abuelo, nos dedicamos más y más a los
negocios... Después, al igual que los primos, los tíos,
y muchos de los amigos, nos venimos al “norte”. Era lógico...
Si ser empleado en Estados Unidos es bueno en
comparación al Sur, ¿imagínense la diferencia si logramos establecer
un negocio aquí? Pero, como todo en la vida, no es fácil. La
cultura empresarial y las ganas ya las traemos casi por naturaleza.
Eso no es el problema. El problema radica en no saber cómo empezar
un negocio. Me refiero en específico, al ignorar las licencias,
los permisos, y otros trámites que necesitamos en este país.
Esa es la principal barrera que nos impide formar un negocio de éxito.
Primero que nada, el lenguaje se nos atraviesa
y nos trunca. El “sistema” está diseñado para ser navegado en inglés.
Peor aún, estamos en uno de los países más burocráticos y sistemáticos
del mundo. Aquí necesitamos permisos para todo; para poner un rótulo,
para colgar un “banner”, para distribuir “flyers”, para cobrar impuestos,
para abrir el negocio, para usar un nombre de negocio, para contratar
empleados, para construir, para instalar una alarma, y para muchas
otras cosas más. No en vano, muchos de nuestros paisanos abren sus
negocios “por debajo del agua”. Esto es peligrosísimo porque pone
en riesgo sus patrimonios. Pero, hacerlo bien no es tan difícil como
parece. Es más que nada, saber dónde y cómo obtener los permisos.
El autor de La Guía Completa Para
Comenzar Un Negocio Nuevo En California, nos dice:
“…el gobierno de los estados unidos está de tu lado. Establecer un
negocio ¡no debe tomar más de un par de semanas!” Según
este manual (www.AprendeNegocios.com),
la tarea de hacer todos los trámites y adquirir las licencias de un
negocio, es sencilla. Claro, siempre y cuando, sepas qué necesitas
y a dónde debes dirigirte. A continuación, mostramos un resumen de
las licencias y los permisos más comunes para los nuevos negocios:
-
Licencia
de Negocios (business license) – casi todas las ciudades requieren
esta licencia para operar un negocio.
-
Nombre
Ficticio de Negocio (fictituos name) --Requisito para operar
bajo un “nombre de negocios” y no usar uno personal.
-
Permiso
de Venta (sellers permit) --Negocios que venden productos tangibles
se les exige un permiso de venta y cobro de impuestos.
-
Número
de Identificación de Empleador (EIN) --Requisito a nivel federal
para negocios que tienen o desean contratar empleados.
-
Entidad
Legal del Negocio --este paso se tiene que definir para establecer
la entidad del negocio. Existen tres formas básicas: (1)
Dueño Único, (2) Socios, y (3) Corporación.
Hay otros requisitos y permisos que también
se deben adquirir, dependiendo de la industria del negocio. Por ejemplo,
un restaurante necesita el Permiso de Salubridad; y una vinería
necesita la Licencia de Venta de Bebidas Alcohólicas.
Además, nos dice el sr. Villanueva (asesor de
negocios), “es muy importante familiarizarse con otros aspectos
tales como: la cuenta de cheques de negocio, el seguro para daños
a terceros, el registro del dominio (www.tunombre.com), los derechos
de autoría, y claro, el buen uso de contratos es casi vital“. En
fin, aunque existen muchos trámites y requisitos, estos pueden realizarse
sin mucho dolor de cabeza.
No te alarmes. Es casi normal que los trámites
te den miedo. Lo malo --No hay vuelta de hoja. Tienes que cumplir
con todas tus obligaciones legales, si es que quieres crecer y hacerlo
bien. Lo bueno --No es nada del otro mundo, es más sencillo de lo
que piensas, y no estás solo. Hay muchas organizaciones tanto privadas
como sin fines de lucro en las que te puedes apoyar. Por ejemplo,
puedes visitar el portal de negocios del estado de California en <www.ca.gov>
o claro, también en el portal de HablandoDeNegocios.org podrás encontrar
herramientas y recursos de utilidad.
Sin más por el momento, te deseo que el éxito
que te mereces te llegue pronto. Pero asegúrate de tener, por lo menos,
las licencias básicas para poder capitalizar tu éxito. Y recuerda,
no dejes que tus propias ilusiones se conviertan en tus principales
barreras.
Raúl Rodríguez,
Proventus Consulting Group