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¡Concéntrate En La Bola! --No Te Concentres En El Negocio Del Vecino

 

Forjar un negocio requiere mucha concentración y enfoque.  Además del enfoque, la perseverancia y la convicción también son muy importantes.  En el proceso de querer transformarte de empleado a empleador, sufrirás un período de turbulencia, incertidumbre, y ansiedad.  Pensarás durante largas horas.  Observarás los negocios existentes.  Asistirás a juntas de negocios y platicarás con mucha gente.  Todo para tratar de encontrar la idea perfecta.  Esto es normal, es un proceso sano que todos los emprendedores tenemos que pasar.  Bien por ti.  Toma tu tiempo,  Digiere tus ideas.  Consúltalas con tus seres de confianza y sobretodo con tu almohada.  Pero, ojo, mucho ojo, ten cuidado con los efectos nocivos: (1) La parálisis por mucho análisis y  (2) la desconcentración aguda.

La Parálisis Por Mucho Análisis
Una condición que ocurre cuando crees tener una idea ganadora.  En un buen día, durante una ducha, a media noche, o en cualquier rato, te llega.  Claro, “esa es la idea de negocios que tanto has estado buscando”, pensarás.  Después, visualizas ampliamente todos los aspectos del negocio que contemplas. Te preguntarás, ¿Dónde puedes empezar?  ¿Cómo puedes obtener el dinero para empezar?  ¿A quién contratarás?  ¿Invitarás a tu amigo para que sea tu socio?   ¿Cuánto dinero podrás ganar?  Pensarás que ha nadie se le ha ocurrido tu idea.  No hay negocios como el que tú piensas tener.  Todo parece ir bien, tienes la idea perfecta.  Al menos hasta que platicas con otras personas que te harán dudar.  Verán tu idea desde otra perspectiva y no les parecerá tan buena idea como te pareció a ti.  Después, platicas con mas personas, tratas de investigar por Internet, o con gente que tiene negocios, o aquel conocido que crees que tiene mucha visión.  Le invitas a cenar o a comer solo para escuchar su perspectiva.  ¿Cómo percibe él tu idea?  ¿Qué piensa de ella?  Tendrás mucho cuidado, le platicarás mucho pero no todo.  ¿Que tal si la idea es muy buena y te la roban? 
En fin, pensarás y pensarás.  Pensarás demasiado.  Poco a poco te llegará el lado oscuro de tu gran idea.  Entonces, no te parecerá tan buena y genial como lo fue al principio. 

Es difícil comenzar.  Además, ya te diste cuenta que sí hay algunos negocios que ofrecen algo muy similar a lo que tú quieres ofrecer.  Ahora te preguntarás, ¿por qué no lo ofrecen tal y como tú lo visualizas?  Quizás el concepto no sea muy factible.  Alguien pudo haber tratado tu idea y no le funcionó.  ¿Y si fracasas?  ¿Cuánto te costará?  Quizás a tu amigo no le interesa ser tu socio.   Además no te conviene, él es muy descuidado.  Todo el mundo que construiste alrededor de tu gran idea se empieza a derrumbar.  Después de tantas vueltas, de tanto pensar, vuelves al principio, y así sucesivamente.  Se vuelve un ciclo.  Vez lo bueno pero también vez lo malo.  Hoy te puede parecer genial y mañana te parece absurdo.  Cuando quieres reaccionar, ya pasó mucho tiempo.  Es decir, tenías el síndrome de la “Parálisis por Mucho Análisis”  Por analizar tanto tu idea te paralizaste tu mismo.  Lo peor de todo es que ya alguien pudo abrir un negocio como el que tú querías, sin pensarle tanto, y le va muy bien.   En palabras sabias de mi gente: el que mucho piensa, poco avanza

La Desconcentración Aguda –La Otra Condición Fatal


Esta condición ocurre al igual que la anterior, en el período de contemplación y el análisis de tus ideas de negocios.  Es peligrosísima también, es como la Parálisis por Análisis pero consume más energía, dinero y esfuerzos.  Se presenta de la siguiente manera.  En la iglesia, en el restaurante, en el cumpleaños de tu suegra, o en cualquier lugar tu mente corre a 100 por hora buscando la idea perfecta.  Finalmente, después de platicar con el señor de los raspados, un domingo por la tarde, te llega.  Claro, la idea que te generará mucho dinero.  Al principio te obsesiona y te aumenta tu nivel de adrenalina hasta niveles muy altos.  La analizas por todos los ángulos, el lado positivo, el negativo, el costo, el de las ganancias, etc.  Después, le platicas  tu buena idea a tu compadre o colega, a tu esposa o esposo, a tu socio, a tu compañero de trabajo y ellos también tienen otras ideas también interesantes.  Por otra parte, asistirás a seminarios de negocios, verás programas de negocios por televisión, leerás los diarios en la sección de negocios, y consultarás muchas fuentes más.  El problema, ocurre cuando te das cuenta que todas estas fuentes tienen ideas de negocios que también suenan buenas en su momento. 

Abandonas tu idea original temporalmente, cada que te comparten otra idea perfecta.  Ahora te concentras en la buena idea de tu compadre.  Después del mismo proceso, también la pones en stand by.  Ahora te han convencido con una idea de un negocio por Internet, y comienzas a darle vueltas.  Cuando lo del Internet no parece funcionar, lo dejas.  No, esa tampoco es buena idea.  Te pasas a la siguiente, la que comentaron en el programa de televisión o radio, buenas ideas de negocio, --tamales por Internet.  No, quizás no.  ¡No esa tampoco! 
Las ideas de los demás son al final de cuentas lo que te paralizan.  Ten en mente, que todo mundo que comparta una idea de negocios tratará de convencerte a ti, o así mismo, que es una buena idea.  Tu idea en ese instante no parece ser tan buena porque ni siquiera la pudiste explicar bien.  No te ponían la atención necesaria.  Pero las ideas que ellos presentan, te la explican, con detalles, te dicen que fácil y sencilla es, y te llegan a convencer que estás perdiendo dinero si no la haces pronto.  ¿Qué hay que hacer? Preguntas.  ¡Nada solo ganar dinero!  Te responden.  Falso,  ¡falso!  Todas las ideas buenas de negocio requieren tiempo, esfuerzo, y trabajo.  La mejor manera de encontrarlas es buscando en ti mismo.  Es una combinación de, tus corazonadas, tu experiencia, y tus observaciones de la gente y el mercado. 
Por lo que más quieras, concéntrate en una sola idea.  A lo mucho, enfócate en un par de ideas de negocio a la vez.  Auque tengas muchas ideas que sean buenas, escoge las dos mejores, y nada más.  Necesitas enfocarte.  Cada idea necesita de tu tiempo y visión.  Con varias ideas en tu mente nunca avanzarás.  Tu mente es más efectiva poniendo toda tu energía en una sola.  Después te darás cuenta que estás vendiendo mole, representando artistas,  eres agente de Bienes y Raíces, y que también le haces a la construcción.  ¿Y cuál es tu especialización?  Ninguna.  ¿Qué es lo que te deja dinero?  Todo y nada.  Entonces, recalco, subrayo y especifico, solo debes concentrarte en un par de ideas al máximo.  No hagas malabares con muchas ideas o nunca avanzarás.  No quieras ser el todologo.  Escoge una buena idea y lucha por ella.

¡Concéntrate en tu Negocio, en Tu Idea, no en la del Buen Vecino!